Este dedo que toca, hurga, señala, es señal de un importante avance en la maduración. Desde el punto de vista neuromotriz, los modos de conducta se han hecho más refinados y discriminativos. El niño de 10 meses tiene la madurez para tomar objetos pero con la precisión de una pinza, es decir unir el dedo pulgar a l dedo índice.
A los 10 meses el niño es capaz de pararse por sí solo, apoyándose en la empalizada de su corralito o de cualquier otro objeto que pueda sostenerlo, esto anticipa de la locomoción erecta; aunque durante el resto del último trimestre del año continuara utilizando el antiguo método de progresión cuadrupedal. Su gateo es una etapa en la serie progresiva que culmina con la marcha bípeda.

Que la población materna conozca distintas formas de estimulación durante la infancia temprana para que sus hijos puedan desarrollar más fácilmente habilidades de motricidad fina y gruesa.
